2 de noviembre de 2007

Vino vidi vinci


"Por ser el sabor de tus labios,
mi droga más dura
y el calor de tus piernas
mi más rotundo pecado.
Acaricio cada noche las puertas del infierno."


Hoy me he despertado saboreando el vino de la cena y es como si hubiese perdido su fantástico bouquet. Tú ya te has ido,como de costumbre, la noche vampira nos une sedientos y el día nos devuelve al seno de la tierra.
Cierro los ojos, recuerdo el olor del vino al descorcharlo,intenso como tus ojos...Ya en la copa,su rojo compite con esos labios que ya antes de saborearlo intuyen su sabor y discretamente se entreabren...un escalofrío recorre todo mi cuerpo.
Te doy a probar y tras un pequeño sorbo cierras los ojos un instante y exclamas varias alabanzas que no acierto a recordar... solo observo, deseo volver a ver esa misma expresión,pero siendo yo el que provoca tales reacciones y ya desde ese momento no hay otro pensamiento en mi mente.
Creo que te diste cuenta, sin duda, me conoces bien y quizás fue ese el motivo de que esbozaras aquella pícara sonrisa.
Nos buscamos largo rato y nos olvidamos del motivo de estar allí,en aquella fiesta. Sin duda creo que el charlar con la demás gente,cada uno por su lado incrementó la necesidad de tenernos cerca el uno al otro... pero disfrutaba de como te miraban,ellos por desvestirte y ellas con una mezcla de envidia e interés. Ahora soy yo quien esboza esa pícara sonrisa...
Sin duda ya era hora de monopolizarte, me acerqué y pidiendo disculpas te rogué me acompañases,tenía que presentarte a...mí mismo.
Salimos al jardín,hacía algo de frío,me preguntaste que hacíamos allí y yo respondí con mis labios,con mis manos...
Te dije;
-Has de ser mía,...Si cielo,seguramente esté loco y seguramente mañana estemos enfermos pero tu cuerpo lleva llamándome toda la noche como manada de lobos y tengo mucha hambre.
Sorprendentemente me respondiste;
-Veo que te diste cuenta...
Buscamos un sitio apartado y algo resguardado.Nos entregamos,no importó el frío...senos como cuchillos y labios como espadas...,Dejé que me ensartases y probaste también mi acero.
Salimos sin ser vistos, y vinimos aquí, más cálido y quizás más intenso...como ese vino que abre las puertas de nuestro infierno

2 comentarios:

Sinda Miranda dijo...

expectacular tony, hacía tiempo que no te leía, y este relato con un mágico toque de poesía, erótica y sensual, me ha fascinado.
un beso enorme, de tu amiga sindi

Cosmogirl dijo...

hola, he leído con atención este relato. Me ha fascinado.
Muchas sensuales metáforas. Lindo como para empezar mi día.

Besos latinos.